jueves, 21 de febrero de 2008

Noche de pegada de carteles.

La campaña electoral del año 82 la hice, ya en Madrid, con la Agrupación Socialista de Tetuán. En ese año se pegaba carteles de verdad, no como ahora, que son virtuales. Proyecciones, paneles luminosos y cosas de esas. Salíamos de noche, y nos empapelábamos Bravo Murillo de Cuatro Caminos a Plaza de Castilla todas las noches.

Aprendí a ligar la cola, conocimiento que más tarde me sirvió para preparar papillas a mis hijos. En el centro del mazo de carteles, llevábamos una barra de hierro. No era seguro salir a la pegada. En 1982 Fuerza Nueva estaba muy activa. Incluso los de Alianza Popular, al menos los militantes de a pié que te encontrabas por la calle, no eran muy pacíficos. Pero hubo suerte, y no pasó nada serio. Me acompañaban militantes veteranos, que tras la música electoral oficial del la campaña, ponían en un radiocassette La Internacional.

Había un código de honor en las noches de pegada. Nunca poníamos un cartel del PSOE encima de otro cartel de izquierdas. Recuerdo una vez que pegué un tirón a la espantosa cara de Fraga, y debajo apareció el pasquín del PCE llamando al voto. Ya no pudimos pegar el nuestro, con Felipe González, encima. No sé si era una práctica generalizada, pero nosotros lo hacíamos así.

Realmente, era una guarrada, y las paredes quedaban llenas de papeles rotos, acumulados y superpuestos. Pero teníamos dieciocho años.

Y ahora no.

viernes, 1 de febrero de 2008

Festival de San Remo

Durante los años sesenta predominaron en Europa, bajo el auspicio de la televisión y la radio, festivales de música que trataban de promocionar canciones y artistas que competían y eran premiados por jurados especialistas. En España hubo varios, sin embargo, dos destacaron sobre todos los demás, el que más el Festival de Benidorm y después el del Mediterráneo. No obstante, el que marcó época, y dio lugar al Festival de festivales, fue el de San Remo. Después vendría el de Eurovisión que bien vale otra entrada, más adelante.

San Remo fue para mi generación, una inyección de sabor y poesía que llenaba de baladas los guateques. Este festival que empezó a celebrarse a principio de los años cincuenta y que sigue todavía vivo, bajo mi punto de vista, tuvo su periodo más brillante y más popular en la década de los sesenta. Más concretamente empezó su dilatada ascendencia en 1958 con la canción Nel blu dipinto di blu (conocida como Volare) de Domenico Modugno. Su decadencia empezó a partir de 1974 año que ganó Iva Zanicchi, con Ciao cara, come stai?

Dentro de lo que yo llamaría la época de oro de San Remo hubo verdaderos genios de la balada. Canciones que bailábamos todos y que reconocíamos con el primer acorde. Una pasión por la música pop que hacía que siguiéramos el festival con pasión y que entre la misma panda hubiera apuestas sobre los posibles ganadores.

Desde luego, de San Remo se podría escribir un libro, seguro que lo habrá. Mi intención es modesta, simplemente dar una pincelada de lo importante que fue para aquellos adolescentes, entre los que me encontraba y qué bellas son muchas de aquellas canciones interpretadas por unos artistas como la copa de un pino. Un ejemplo de ello, es lo que quiero compartir con vosotros.

Y cómo no, empecemos por Domenico Modugno. Único ganador del certamen en cuatro ocasiones. Un cantante actor, un mimo espléndido. Si los italianos tienen en la mímica una de sus artes naturales, los italianos del sur, desde Roma a Sicilia, son especialmente espectaculares. Modugno no cantaba, interpretaba. Su magnífica voz se acompañaba de unos gestos melodramáticos, nada afectados ni amanerados, dignos de Gasman o de Sordi.

Aquí os dejo con una interpretación del “Volare” el mismo año que ganó San Remo, pero en el Festival de Eurovisión. La copia no es muy buena pero he preferido utilizar Youtube para que podáis apreciar la mímica de este hombre. Inigualable, ¿a que parece que vuela?



Hubo una canción cuya artista conmovió también a los adultos de la época. Fue la ganadora de la edición de 1964. Ya entonces parecía cursi, sin embargo, tuvo un éxito poco común, permaneciendo no sé cuánto tiempo como número uno de las listas de éxito en Italia y en gran parte de Europa, por supuesto, también en España. Su ingenuidad y su interprete, Gigliola Cinquetti que contaba entonces con catorce años, aseguraron su éxito comercial, Era, además de la cantante, la protagonista de la canción de Non ho l’età.

Cursi pero muy propia de la época

boomp3.com

El año siguiente, en 1965, apareció el Elvis Priestly italiano. Hacer comparaciones dicen que es odioso y si se trata de comparar a alguien con el Rey, más todavía. Sin embargo, cuando le oigan notarán que tiene un gran parecido al vocalizar y en la voz con el Elvis de las baladas. Su nombre Bobby Solo y ganó en dos ocasiones en San Remo. La de 1965 se titula: Se piangi, se ridi.

Una balada muy romántica y muy italiana




En 1969, volvió a ganar Bobby Solo, quien compartió el premio a la interpretación con Iva Zanicchi, una de las grandes damas italianas de la canción (en aquella época compartía corona con Mina, con Ornela Vanote y con alguna más). La canción se hizo también muy famosa y se titula: Zingara.

Una canción donde la Zanicchi es capaz de sacar lo mejor de ella, que es mucho



En 1974, Iva volvería a ser la reina de San Remo con otra gran canción: Ciao cara, come stai?

En el 70 gana otro de los grandes de Italia. Un estilo diferente, más roquero y más despreocupado en su aspecto y su forma de cantar. Un cantautor cercano a la protesta, poco común, informal, que además toca casi todos los géneros. También tuvo bastante éxito como director y actor de cine. Fue y es, pues sigue en activo, uno de los artistas más famosos de Italia. Varias son las canciones que le han encumbrado: 24.000 baci, Pregherò, Azurro, Il ragazzo de la via Gluck y la ganadora de la edición de San Remo en el 70: Chi non lavora non fa l’amore.

Una canción contracultural en tono sarcástico que no hizo mucha gracia a la Italia izquierdista que no entendió el tono satírico en la crítica que hace a la huelga. Ésta la he encontrado sólo en Youtube.



Mucho queda or decir sobre este magnífico festival. Pero ya habrá ocasión. De momento espero que esta muestra, quizás larga, haya sido de vuestro agrado. Para mí, volver a recordar y seleccionar estas canciones ha sido una verdadera gozada.

Salud y República